|
Cinco grúas Potain están construyendo pilones en el Viaduto do Corgo en Portugal. El viaducto será uno de los más largos — 2796 m — y altos del país.
La oficina portuguesa de Manitowoc proporcionó las grúas en un contrato de alquiler y las gestionará durante todo el proyecto. Además de instalar las grúas, el equipo local de Manitowoc Crane Care también se está encargando de subir y reubicar las grúas a medida que avanza el proyecto.
Cada grúa trabaja con un plumín de 45 metros y construye cuatro pilones a la vez. Para construir todos los pilones, se requiere que las grúas se muevan ocho veces durante el proyecto. Los pilones están separados 60 metros en una distancia total de 1,6 km.
Hay una grúa de cabeza plana en el proyecto, la MDT 178, que tiene una capacidad máxima de elevación de 8 toneladas. Las otras grúas son todas grúas con un diseño de cabrestante de la línea MD. Hay una MD 235, dos MD 238 y una MD 265, cada una con una capacidad de elevación máxima de 12 toneladas. Esto permite a las grúas manipular cómodamente las cargas promedio en el proyecto, que son de 6 toneladas.
Además de mover regularmente las grúas por la obra, el otro reto importante para Manitowoc Crane Care es subir continuamente las grúas. Las alturas de trabajo en el proyecto varían de 70 a 123 metros.
Para lograr dichas alturas, Manitowoc Crane Care necesita 30 anclajes para fijar las grúas a la estructura durante el transcurso del proyecto. Los ingenieros de Manitowoc Crane Care diseñan, producen e instalan cada anclaje.
Elísio Rangel, el gerente de ventas regional de Manitowoc para grúas torre en Iberia, dijo que el tamaño y la importancia del proyecto hacen que sea un verdadero reto.
“Este proyecto es actualmente uno de los proyectos de más alto perfil en Portugal y uno de los más difíciles,” dijo. “Estamos trabajando estrechamente con el contratista principal para asegurarnos que las grúas cumplan con su parte en el dar vida a la carretera. Hasta el momento, han desempeñado su función muy bien, y el equipo de Manitowoc Crane Care ha trabajado sin descanso, asegurándose que los tiempos de inactividad debidos a la subida, a la reubicación o al mantenimiento de las grúas cumplan con el programa del cliente.”
El trabajo en el Viaduto do Corgo empezó en diciembre de 2010, y las grúas terminarán su trabajo a fines de 2011. El viaducto forma parte de la carretera Transmontana, un proyecto de 600 millones de euros que conectará Porto, la segunda ciudad más grande de Portugal, con la frontera española.
El contratista portugués Soares da Costa y la compañía española FCC formaron una empresa conjunta para completar el proyecto.
|